Una experiencia de belleza y bienestar inspirada en los rituales tradicionales del norte de África, que combina el cuidado de la piel con el poder del masaje y los aromas.
Un peeling suave, tanto facial como corporal, ayuda a renovar la piel, eliminar células muertas y devolverle una textura más lisa, suave y luminosa. La piel queda visiblemente renovada, nutrida y llena de vitalidad.
El ritual se completa con un masaje armonizante, que invita a soltar tensiones, relajar el cuerpo y desconectar de todo lo demás.
Una experiencia sensorial que une piel, cuerpo y bienestar para regalarte un momento de calma y reconexión.
Una pequeña escapada al Sáhara sin salir de nuestro centro.